La Mentira Del Flúor

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“Sonrisas más blancas. Dientes más fuertes. Boca más sana.”

Todos hemos crecido convencidos de que  lavarnos bien los dientes con un dentífrico con mucho flúor, protegía nuestras encías y nuestro esmalte. Y cada vez que vamos  al dentista y nos rocían  toda nuestra boca con flúor, nos vamos a casa convencidos de lo bien que estamos cuidando nuestra boca.

Además, las autoridades sanitarias en muchas ciudades, durante años han estado añadiendo flúor al agua, una forma masiva de mejorar la salud dental de los ciudadanos. Al menos, eso es lo que nos han contado.

Lo que vas a leer puede hacer tambalear tus creencias al respecto.  Aviso a navegantes.

El flúor está presente en cantidades infinitesimales en alimentos como los tomates, las espinacas y el pescado.  Y es un elemento necesario en el organismo para la formación de los huesos y los dientes.

Sin embargo, en cantidades superiores a las necesarias se acumula en los tejidos sustituyendo al calcio, haciendo quebradizos los huesos y los dientes. ¡Mmm… justo lo contrario de lo que nos han contado! Además, puede provocar hipotiroidismo y problemas metabólicos.

El uso masivo del flúor comenzó hace algunos años…

…En los campos de concentración Nazi. Los químicos de la Alemania nazi diseñaron un plan ingenioso para el control de la población mediante la medicación del agua. De esta manera podrían, por ejemplo, reducir poblaciones provocando esterilidad. Uno de los elementos clave en su plan de control social era el fluoruro de sodio. A Hitler le gustó la idea, porque además la fluoración demostró que provocaba sedación mental de la población.

Esta es la transcripción de un texto de Charles Eliot Perkins, un químico industrial contratado por el gobierno de USA después de la segunda Guerra Mundial para la absorción de la fábrica alemana I. G. Farben:

“En la parte posterior del hemisferio izquierdo  del cerebro existe una pequeña área responsable de la fuerza del individuo. Repetidas dosis mínimas de fluoruros reducirán poco a poco la fuerza del individuo para resistir contra la dominación, mediante el envenenamiento y la narcotización paulatina de dicha parte del cerebro. Esto hace que sea manipulable. Toda persona que tome agua artificialmente fluorizada durante un año o más, no volverá a ser la misma nunca más, ni psíquica ni físicamente”.

Y continúa: “La verdadera razón oculta tras la fluorización del agua no es la salud de los dientes de los niños. Si esa fuera la razón, habría otras posibilidades más fáciles, económicas y mucho más eficaces para llevarlo a cabo. La verdadera razón es reducir la resistencia de las masas contra la dominación y el control, y la pérdida de libertad”.

En septiembre de 2003, 300 científicos de 38 países, solicitaron a los gobiernos de los países que fluoran el agua, que revisaran esta medida debido a las evidencias científicas del envenenamiento que el flúor supone para las personas que lo ingieren.

En su informe decían que el flúor:

Tiende a acumularse en la glándula pineal o epífisis, situada en el centro del cerebro y responsable de la secreción de la melatonina, entre otras hormonas.

Facilita el ingreso de aluminio en el cerebro.  El aluminio es un neurotóxico que puede ser la causa de demencias degenerativas, Alzheimer, fragilidad ósea o de accidentes cardiacos, mialgias y problemas musculares. Se acumula en el cerebro, en los huesos y en los músculos.

Puede disminuir el coeficiente intelectual infantil.

Aumenta el riesgo de fracturas de huesos en niños y adultos.

Entonces, ¿qué puedes hacer para mantener tu organismo en los niveles adecuados de flúor y tu dentadura sana? A continuación tienes cuatro consejos:

– Incluye en tu alimentación más verdura y pescado, para asegurarte de que no tengas carencias.

– Ten buenos hábitos de higiene intestinal incluyendo en tu alimentación alimentos con alto contenido enzimático, como son las ensaladas y las frutas.

Utiliza dentífricos que no contengan flúor, como por ejemplo el de la marca Forever Living, cuyo ingrediente base es el Aloe Vera, una planta con más de 200 principios activos que actúa como bactericida, fungicida y cicatrizante esencial para la buena salud de tus dientes y tus encías. Además tiene un delicado y natural efecto blanqueador.

Sustituye la sal de mesa (que está fluorada) por sal marina pura y no blanqueada o sal del Himalaya.

Arvid Carlsson, premio Nobel de Medicina año 2000 ha dicho que “la fluoración del agua pasará a la historia de la medicina por la gran magnitud del crimen contra la salud”. Abramos los ojos a este gran engaño. Ahora sí podemos sonreír, con “Sonrisas más blancas. Dientes más fuertes. Boca más sana. SIN FLÚOR”.

Comments

  1. Buenísima la información sobre el fluoruro, así como se utiliza de manera indiscriminada este producto también es usado de forma abusiva el INS 621 (Glutamato mono sódico) altamente nocivo para cerebro, neuronas etc.
    Felicitaciones por la divulgación de información vital para alcanzar una vida sana. NO OLVIDEMOS QUE SOMOS EL PRODUCTO DE LO QUE INGERIMOS PARA ALIMENTARNOS.
    Saludos desde Uruguay

  2. GEMA MARTÍZ on agosto 29, 2014 at 4:46 pm said:

    Cada cosa que ingerimos, modifica nuestra constitución. Nos falta tomar consciencia de lo vital que es este mensaje. Muchas gracias por tu comentario, Jorge.