Consejos para una primavera saludable y cómo limpiar el hígado

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cómo limpiar el hígado

Lección Marzo 2014:

En la última semana he recibido varios mensajes de mis clientes y alumnos comunicándome que se sienten ansiosos, que comen más y que no entienden por qué. Es por este motivo que he decidido escribir este artículo y compartirlo con todos vosotros.

Confío en que te sea de utilidad.

Efectivamente, la primavera la sangre altera.

Este refrán, al que solemos darle un sentido simbólico romántico/sexual, tiene más miga que eso. El cambio del invierno a la primavera es el cambio más radical por el que pasa nuestro cuerpo. Y nadie es indiferente a él.

Es época de alergias, resfriados, gripes, cansancio y alteraciones del sueño, del humor y de la forma de comer.

¿Y por qué nos ocurre todo esto, incluso antes de que llegue la primavera?

Aunque el equinoccio primaveral (el día que los días igualan a las noches) es el 21 de marzo,  la luna de enero está considerada como la primera de la primavera, de hecho, si te fijas en los árboles de hoja caduca, es en esa época cuando empiezan a desarrollar las yemas de las que serán las nuevas hojas unas semanas después.

La primavera es un buen momento para analizar la vida y hacer nuevos planes, un nuevo punto de partida. Es un momento magnífico para elaborar, por ejemplo, un nuevo plan para tu salud.

La primavera es la estación verde, es el momento de plantar.

Las semillas que están enterradas comienzan a germinar en la profundidad de la tierra, los árboles comienzan a brotar y se produce la explosión más bella que nos puede ofrecer la naturaleza. Es el momento de la madera, que crece hacia afuera, hacia arriba y hacia abajo.

Es la estación ideal para ocuparse del hígado, que es el órgano humano cuya energía y funciones están ligadas a la primavera.

El hígado es el principal laboratorio del cuerpo. Esencialmente almacena y distribuye la nutrición por todo el cuerpo, está implicado en la formación y descomposición de la sangre y filtra las toxinas de la corriente sanguínea.

Las células hepáticas producen la bilis, que ayuda a la digestión, y que se almacena en la vesícula biliar para que la utilicen los intestinos en la descomposición de las grasas y para mejorar la capacidad del intestino delgado  de absorber los ácidos grasos.

El pigmento de la bilis es la bilirrubina, dada a conocer en el mundo latino por el famoso merengue de Juan Luis Guerra:  Me sube la bilirrubina, ay,  cuanto te miro y no me miras…

Cuando el hígado está sobrecargado, es menor su capacidad de desintoxicar la sangre, por lo que los “venenos” no expulsados se manifestarán en las zonas más débiles del organismo (cada uno tenemos las nuestras).

Para limpiar el hígado es importante reducir una serie de alimentos, como son: el alcohol, los medicamentos, los fritos y la carne (todos ellos altamente acidificantes).

Si notas que:

– Te da pereza levantarte por la mañana,

– Tienes problemas con los ojos,

– Tienes migrañas o dolores de cabeza,

– Alergias,

– Mucho cansancio,

– Anemia,

– Ansiedad,

– Comes desordenadamente,

– Otros síntomas…

 

hay que limpiar tu hígado.

Es un buen momento para hacer un ayuno de frutas (1 ó 2 días comiendo una  única fruta) o para una buen a desintoxicación.  Aquí va mi propuesta.

Limpia tu hígado durante 10 días (si estás embarazada o tienes algún problema severo de salud, consulta con un  experto antes de hacer esta limpieza):

Elimina durante una semana los alimentos en este orden:

Día 1. Alcohol y fritos

Día 2. Medicamentos (no recetados)  y alimentos procesados.

Día 3. Harinas blancas y café

Día 4. Leche y derivados (incluso el yogur)

Día 5. Azúcar y productos que la contengan

Día 6. Carne y pescado

Día 7. Huevos

Los días 8, 9 y 10, toma solo ensaladas, verduras cocinadas -al vapor a fuego suave, cocidas a fuego lento o al horno a fuego bajo-, frutas, cereales integrales de buena calidad, frutos secos y desecados y mucha agua. Cuantas más verduras de color verde tomes, mejor.

Hazte un calendario y ve marcando los días con una X. Cuando hayas completado los 10 días, date un homenaje yéndote a dar un buen paseo por el campo o por un parque que te guste. Fúndete con la primavera, porque la primavera también eres tú.

A partir del día 11, ve incluyendo los alimentos paulatinamente, siempre teniendo en cuenta que no hay que abusar de la proteína (con una ración al día basta) y que el azúcar y la leche, cuanta menos mejor.

Las estaciones cambian, igual que nosotros. Las dificultades llegan cuando nos resistimos al cambio, sea de forma consciente o inconsciente.

La primavera es la estación del principio, de la creación.  Es un momento ideal para despedirse del pasado y ponerlo en su lugar (y esto no significa olvidar, pero sí hacer las paces con él).

Es un buen momento para salir del letargo invernal y comenzar a caminar y a practicar algún deporte exterior. Dale libertad a tu cuerpo y a tu mente.

Sé creativo. Tómate un fin de semana de campo. Pinta un cuadro. Redecora tu habitación. Limpia tu armario y regala toda la ropa que no te pones. Reorganiza tu biblioteca y regala los libros que ya no te interesan. Quítate lastre del pasado y deja lugar a lo nuevo.

Aunque no te lo creas, estás creando tu vida día a día. Hazlo ahora conscientemente.

Por tu bienestar y tu salud,

Gema Martíz

Comments

  1. sofia martínez on octubre 16, 2014 at 4:00 pm said:

    Todos me parecer alimentos básicos que nos ayudan bastante, buena selección. Por otro lado me gustaría compartir esta opción http://www.1001consejos.com/aguas-para-la-desintoxicacion-del-higado/ que está basada en la limpieza de nuestro hígado a partir del líquido vital.

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