Cáncer – ¿Qué están haciendo con nosotros?

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causas del cancer

Lección: Abril 2014

Las últimas estadísticas sobre el cáncer, hechas públicas el 12 diciembre de 2013 en Lyon por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC),  arrojan la cifra de que el cáncer se eleva a 14,1 millones de nuevos casos en 2012.

La IARC es la Agencia Oncológica de la Organización Mundial de la Salud y estima que hay 28 tipos de cáncer en 184 países y ofrece una visión de la carga que supone el cáncer a nivel global.

GLOBOCAN 2012, que es como se llama el estudio presentado revela patrones llamativos del cáncer en las mujeres y pone de relieve que la prioridad se debe poner en las medidas de prevención.

Hay censados 8,2 millones de muertes por cáncer en 2012.

 

Los cánceres más comúnmente diagnosticados en todo el mundo fueron:

– Pulmón ( 1,8 millones, el 13,0% del total)

– Mama ( 1,7 millones, 11,9 %)

– Colon y recto ( 1,4 millones, 9,7 %).

 

En cuanto a causa de muerte:

– Cáncer de pulmón ( 1,6 millones , el 19,4 % del total)

– Hígado( 0,8 millones, 9,1 %)

– Estómago ( 0,7 millones, 8,8 %).

Las proyecciones de GLOBOCAN 2012 prevén un incremento  de 19,3 millones de nuevos casos de cáncer por año para el 2025 , debido al crecimiento y envejecimiento de la población mundial. Más de la mitad de todos los cánceres (56,8 %) y las muertes por cáncer (64,9%) en el año 2012 se produjeron en las regiones menos desarrolladas del mundo, y estas proporciones se incrementarán aún más en 2025.

Hay un fuerte aumento en el cáncer de mama en todo el mundo. En 2012, 1,7 millones de mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de mama y hay  6,3 millones de mujeres a las que se les ha diagnosticado la enfermedad en los cinco años anteriores. Desde el 2008, la incidencia de cáncer de mama ha aumentado en más del 20 %, mientras que la mortalidad ha aumentado en un 14 %. El cáncer de mama es la causa más común de muerte por cáncer entre las mujeres (522.000 muertes en 2012) y el tipo de cáncer más frecuentemente diagnosticado en las mujeres en 140 de 184 países en todo el mundo. Representa en la actualidad uno de cada cuatro de todos los cánceres en las mujeres.

El cáncer de mama es también la principal causa de muerte por cáncer en los países menos desarrollados de la mundo. Esto es en parte debido a un cambio en el estilo de vida que está provocando un aumento en la incidencia, y en parte porque los avances clínicos para combatir la enfermedad no están llegando a las mujeres que viven en estas regiones“, dice el Dr. David Forman, Jefe de la Sección de Información sobre el Cáncer IARC.

En general, las tendencias mundiales muestran que en los países en desarrollo donde se está produciendo una aceleración  en el ritmo de vida asociada a cambios económicos, el cambio hacia estilos de vida propios de los países industrializados conduce a un aumento de los cánceres asociados con factores de riesgo reproductivo, dietéticos y hormonales.

La incidencia ha ido en aumento en la mayoría de las regiones del mundo, pero hay enormes desigualdades entre países ricos y pobres. Las tasas de incidencia siguen siendo más altas en las regiones más desarrolladas, pero la mortalidad es relativamente mucho mayor en los países menos desarrollados debido a una falta de detección temprana y acceso a los tratamientos.

Fuente: http://globocan.iarc.fr/

 

Hasta aquí lo que dice el informe. A partir de ahora, este artículo se convierte en una reflexión en voz alta con respecto a los caminos por donde un sistema inconsciente e interesado nos va llevando.  También es un canto a la libertad personal, que no es otra cosa que el poder de elección.

Primero nos hacen enfermar permitiendo que se comercialicen  alimentos con ingredientes cancerígenos, que nuestros hijos coman chucherías a las que les falta un isótopo para ser plástico, que se puedan vender alimentos transgénicos sin tener ni siquiera la obligación de –al menos- informar al consumidor (por si no lo sabías, los productos transgénicos mezclan ADN de plantas con ADN de animales, como la rata o determinados insectos), que se pueda anunciar la droga más dura y perjudicial conocida hasta este momento –el azúcar- y que más gente mata –indirectamente, eso sí- comparada con cualquier otra droga. Y si no te lo crees, te invito a que te retes a ti mismo a no tomar nada de azúcar en un mes, pero nada de nada, ni siquiera ninguno de los productos que la contienen, que son, por ejemplo, muchos embutidos y todas las comidas precocinadas, por poner algunos ejemplos de productos donde la camuflan. Rétate, inténtalo y luego me cuentas.

Se dice en el informe que el cáncer está atacando gravemente a países en vías de desarrollo por su cambio de vida. ¿Es que acaso, sabiendo en qué hemos fracasado la llamada “sociedad desarrollada”, vamos a permitir que esas sociedades en vías de desarrollo cometan los mismos errores? Pues tiene pinta de que sí.

Se dice también que hay más incidencias de cáncer en los países industrializados, pero más mortalidad en los países menos desarrollados por la falta de detección temprana y por no tener acceso a los tratamientos. Vamos a ver si lo he entendido, primero nos dejan enfermar, luego nos lo detectan y nos lo curan con costosísimos tratamientos. Y tenemos que estar agradecidos, se supone. Y ellos, “los pobres”, no tienen esa suerte. ¿PERO DE QUÉ SUERTE ESTAMOS HABLANDO?

¿No sería más sensato, justo y económico que no enfermáramos, que se concentraran las investigaciones en seguir averiguando cómo mantenernos sanos? ¿Qué se gastara más dinero en prevenir y menos en curar?

En los países muchas-veces-mal-llamados “pobres” hay mamás que se mueren de hambre y sus bebés también, pero en lugar de  alimentar bien a las mamás, y ellas a sus hijos, con la alimentación más natural que la naturaleza nos ha proporcionado –somos la única especie de “mamíferos” que desprecia el amamantamiento-, llevamos botes de leche en polvo para los bebés. Esa es nuestra gran obra social.

Queridas amigas y amigos, queramos o no queramos verlo, el cáncer es un sub-producto de nuestra forma de vida. Y de nuestra forma de ver la vida. Y de pensarla. No es una enfermedad nueva ni mucho menos, porque hay registros de su existencia desde el Antiguo Egipto o el gran esplendor griego. Sin embargo nunca había sido, como es hoy, la amenaza silenciosa a la espera de que nuestra acidificación en sangre sea tan crítica que las células obren el misterio de la mutación.  Esto nos da pie a lanzar esta analogía: o muta la persona –y cambia aquello que necesita corregir- o mutan sus células. Cara o cruz.

Aunque mi mensaje suene reivindicativo –que lo es-, no te voy a pedir que salgas a la calle, ni que pierdas un minuto de tu tiempo protestando por lo que nos están haciendo. Cualquiera de esas medidas sería un desgaste de energía estéril. Desde aquí te invito a la acción, a la acción certera y callada, como la que hacen las células cuando no pueden más y deciden ejercer su libertad no conformándose con el medio en el que viven.

Te invito a que te posiciones de tu parte, de parte de su salud y del sentido común y ejerzas tu libertad. Eres libre para decidir qué compras y qué consumes. No te dejes drogar o contaminar y, si alguna vez lo haces, sé consciente de que estás eligiendo eso libremente y porque te da la gana. Y después, aprende a limpiar tu organismo.  Tu organismo puede lidiar con excesos puntuales, pero no puede vivir en el exceso permanente de acidificación y la escasez de alegría e ilusión, que son las dos causas primordiales originarias del cáncer.

Hay un  viejo refrán que reza que “prevenir es curar”. Y nos echan tierra cada día en los ojos para que no lo veamos.

El poder sobre ti lo tienes tú. No permitas que hagan que lo olvides.

Gema Martíz
Coach experta en Salud y Alimentación
www.escuelasuperiordecoherenciacardiaca.com

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